sábado, 28 de julio de 2012

Trampa Ocular

Por Jose Luis Maseda

Es evidente que la moda no es lo mismo que la indumentaria. Esta última consiste en la surgida necesidad de cubrirse (por pudor o climatología) que tuvo el ser humano en un momento dado de la evolución. Lo de la hoja de parra de Adán y Eva, es pura mitología, quiero matizar.

La moda sin embargo, es transformar esa funcional necesidad en placer, por una cuestión de estética.




Y la moda es una trampa, no solamente porque si caes en ella no hay manera de salir, sino porque realmente consiste en engañar transformando, disimulando y disfrazando partes de uno mismo que no se aceptan tanto como debiesen y que se intentan vender al prójimo de la mejor de las maneras. Trampas oculares.

Por ello, y dentro del contexto de una exposición más global que el Musée des Arts Décoratifs parisino dedica a la técnica del trompe l’oeil (trampantojo), quiero compartir contigo lo que en moda parece pero no es.




Este maravilloso museo tiene colecciones temporales y algunas más extensas en duración que consideran “pasatiempos”, siendo insertadas en las galerías de acceso a las exposiciones principales y para que no atravieses aburridos pasillos vacíos pasando de largo y sin aprender nada. Así que aprovecha esta ocasión, porque podrás disfrutar del trampantojo en decoración, arte y moda hasta noviembre de 2013.



El trampantojo es como su nombre indica una técnica artística para engañar tu percepción visual. Se dice que el origen de esta técnica es cosa del pintor Zeuxis (464-398 a.C.) quien en una competición de pintura había conseguido pintar unas uvas tan realistas, que hasta los pájaros revoloteaban alrededor de la obra para intentar comerlas. Empezó en la Antigüedad, pero se desarrolló en el Renacimiento y sobretodo en el Barroco, que la convirtió en una especialidad completa jugando con la ilusión óptica provocada por la perspectiva y el claro oscuro en cualquier soporte.



Y esta imitación y engaño visual está más presente de lo que pensamos en cualquier tipo de ámbito relativo a la moda. En joyería por ejemplo, los metales nobles son imitados por los menos puros, como también el plástico se convierte en piedras preciosas (esmeraldas, zafiros…) e incluso el strass se transforma en diamante, dando forma a la bisutería. En peluquería, los peinados se modifican con mechas, postizos y pelucas de todas las formas y colores.



En cuanto a las prendas de ropa, existen tres tipos de engaños principales:
Los materiales utilizados. Vinilos que imitan cueros, sedas artificiales, tejidos sintéticos que imitan pieles de pelo… surgieron con el tratamiento de los plásticos y las fibras sintéticas allá por la década de 1960.

Los estampados escogidos. Prints animales, flores, bordados, grafismos… que tuvieron su auge a principios del siglo pasado y vuelven una y otra vez cada temporada. Mucho ha evolucionado todo desde las primeras planchas de impresión en madera, o los cilindros de cobre utilizados en el siglo XVIII, hasta la serigrafía industrial y digital actual que permite imprimir fotografías de alta definición sobre cualquier tejido.



Y la arquitectura del patronaje y el complemento. Hombreras, fajas, corsets, miriñaques, sujetadores push-up, rellenos… Cosa de la que tanto sabemos hoy en día y que tuvo su época dorada entre los siglos XVIII y XIX. Visualiza a la reina Maria Antonieta por un momento y pregúntate, de todo lo que llevaba puesto de la cabeza a los pies (maquillaje incluido), qué es lo que era cierto o no.
Que al comprarte un pantalón escojas uno que te hace mejor trasero que otro, no es algo aleatorio. Tu trasero sigue siendo el mismo, pero los pantalones se diferencian en la trampa que provocan, que se venderá mejor. Y que te venderá mejor. Y funciona porque te los compras.



En esta exposición puedes disfrutar de la trampa en prendas obra de grandes firmas como Elsa Schiaparelli, Sonia Rykiel, Jean-Paul Gaultier o Hermès entre otros. No te la pierdas, ya que por una vez, vas a disfrutar de ser víctima del engaño.


4 comentarios:

Cheska dijo...

Siempre me ha sorprendido mucho esta técnica en el que se intenta engañar la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos. Una curiosidad mas respecto al origen es que unos dicen que Zeuxis y otros Paraíso, ya que ambos se retaron en Atenas uno con el racimo de uvas en el que los pajaros lo querían picotear y el otro con una tela tapando su cuadro, claro está que no existia tal tela cubriéndolo y se dice que Zeuxis abandonó la ciudad asumiendo que el cuadro de su compañero era el mejor, aunque si es cierto que la historia le nombra mas como descubridor de la tecnica.
Preciosa exposición y curiosa sin duda, me ha encantado.
Buen fin de semana pirata!

Bss
vistetedeseda.blogspot.com

Maite dijo...

Hace poco leía que Elsa Schiaparelli había creado un jersey con un falso lazo, parecido al que muestras, y que a partir de aquí surgió la ropa sport. Ciertamente curiosa la historia.

Mayte de la Iglesia dijo...

Que ingenioso efecto el del trampantojo. Siempre me han fascinado esos edificios que son un muro sin nada más que pintura pero te hacen creer que existen ventanas, plantas, gente....
En prendas tengo algunos ejemplos y son de lo más reales!!

Gracias por el interesante post!!

JLM de Paris dijo...

@ Cheska, gracias por el matiz, eso es lo interesante de la historia, que no vamos a saber nunca cuál es la verdad. ;-)

@ Maite, el jersey del que hablas es el que ves en las fotos, el de Elsa Schiaparelli!

@ Mayte, Gracias a ti! Besos!