miércoles, 11 de julio de 2012

Estilo y belleza en el Romanticismo


Visitamos el Museo del Romanticismo, recién inaugurado en Madrid, tras años de rehabilitación.
Se trata de un palacio el cual acoge una amplia colección de pintura, mobiliario y enseres cotidianos que viene a reflejar una época.

Nuestra visita guiada va enfocada al mundo de la moda y la belleza, a conocer y entender la evolución en los estilos, la llegada de las casas de moda y las tendencias. 

¡Qué interesante!

Primera parada, el salón de baile, donde observamos las distintas fases en la vestimenta y nos explican como la mujer se convierte en el referente de la familia en cuanto a una demostración de poder.
Ellas encarnan la riqueza y el éxito de sus maridos, mientras ellos lucen parcos trajes de chaqueta color negro, símbolo de la burguesía comerciante.

¿No os suena familiar esta propuesta? En la actualidad aunque mucho han cambiado las cosas todavía eso de pasearse con una niña mona colgada del brazo está de lo más vigente


Observamos desde el estilo neoclásico con vestidos sueltos desde el corte bajo el pecho, llamado imperio.


A la mangas "jamón".


Pasando por la introducción al corset o la crinolina (esa estructura bajo el vestido que aportaba volumen).


A auténticas trendsetters, como la Reina Isabel II, quien marcaba tendencia.


O la llegada de las revistas de moda ilustradas con las nuevas creaciones.


Claro está, el pueblo llano, nada tenía que ver con estos estilos aunque si nos ha quedado su legado a través de los trajes regionales.
 

Seguimos conociendo estilo burgués y nos adentramos en la habitación del ángel de la casa, nombre por el que era titulada la mujer (el mío podría ser "demonio de Tazmania de la casa") para conocer parte de sus rituales de belleza y complementos con los que se adornaban.


La vitrinas más interesantes, son las que recogen las joyas y alhajas de tan estupendas señoras.

La que más me llamó la atención fue este broche con flor en tembladera, es decir, al caminar la pieza de la flor tiene un leve movimiento por estar montada sobre una estructura de muelles que ayuda a realzar el brillo de los brillantes que la componen por el efecto reflejo.
La pieza en sí es una maravilla, pero lo que más me chocó fue identificarla a una similar que llevé, de mayor tamaño y enganchada en el pelo, para los Prix Marie Claire edición 2011, de Bárcena.

Lo cual me llevó a reflexionar sobre las tendencias y joyería en serie.
Pensaba que las piezas de este época seguían siendo creaciones por encargo, únicas, pero como hemos visto en los ropajes, las modas y abaratamiento en producción hacen que los productos sean más extensibles.


Esta tiara, sería otra de mis piezas predilectas. Me encanta como está trabajado el artesonado.


En cambio, otras no me gustaron tanto.
Como este brazalete de malla confeccionada con cabello humano, generalmente de algún difunto y que venía a componer parte de ajuar a lucir durante el luto.
¡Arggg!


Más piezas interesantes y curiosas, los carnets de baile, pequeñas libretillas que servían para apuntar el orden de bailes concedidos para bailar con los caballeros que los solicitasen.

Por cierto, el vals se consideraba un baile muy descarado para la época, ya que había que unir los pechos para ejecutarlo apropiadamente.
 

Los abanicos, un complemento imprescindible sobre todo para darle uso mediante ese lenguaje secreto, que decía cosas tales como:
-No me gustas.
-Nos vemos luego.
-Estoy esperando.

 Había que ser tan recatada, que claro, de algún modo había que comunicarse.


Guantes.
Los guantes han pasado a formar parte de nuestro armario como un elemento de abrigo en invierno, en cambio, hasta no hace mucho, eran un complemento indispensable de la mujer elegante.


Y por supuesto, sombrilla.
Estar bronceado no era de buen gusto y denotaba no pertenecer a la clase alta.


El mundo infantil, era un reflejo del de los adultos pero en miniatura.
Desde las vestimentas hasta los elementos de juego.
Una de las cosas más curiosas es un carruaje en piel tamaño mini.


En la exposición también nos encontramos con los rituales de belleza de los que hacían gala estos "ángeles".

Ungüentos, cremas, maquillajes....
Hechos a partir de mantecas o cera de abejas mezcladas con pigmentos naturales de raíces o bayas.


Cepillo de dientes y una cajita con bicarbonato para frotarlos.


Y un elemento de lo más curioso.
Las tenacillas, tan necesarias para ejecutar los estilos en peluquería vigentes.
El sistema es un tanto rudimentario, pero creo que nuestras abuelas todavía recuerdan una forma similar incluso para el planchado de la ropa.

Calentar el hierro y marcar. 


Peinados tan llamativos como su nombre: Orejas de perro.


O, cuernos de jirafa.


En cambio, otros como este, han pervivido estando este verano en la cabeza de muchas.


O este otro, un clásico moño, con ondas en el frontal.


El universo masculino, como antes comentaba, es el extremo opuesto al de la mujer.
Se implanta el traje con chaleco y corbatín o pajarita, en colores sobrios como vestimenta tanto de diario como de gala.


Aunque algún que otro se escapaba de las convicciones considerándose un avanzado en temas de moda y por supuesto también criticado.

Veis, tampoco han cambiado tanto las cosas.


Entre los enseres de cuidados masculinos, el set de afeitado: navaja, tijerillas, pinzas....
Todo lo necesario para el cuidado del cabello y la barba.


Entre los complementos: gemelos.


Relojes.


Y gafas. Con estuche incluido.

Tampoco les faltaba de nada.


Y para finalizar la tarde, merienda en el jardín.


Una de las cafeterías más recomendables de Madrid con pasteles deliciosos, tostas o ensaladas, en un lugar único.


Así si me entra la vena romántica.


6 comentarios:

JLM de Paris dijo...

Si te digo MUY interesante, me quedo corto. Me ha encantado.
Menos lo del brazalete del luto ese, menuda grima... ;-)

Piluka dijo...

Que reportaje mas interesante, a mi que me encantan las antigüedades me ha sabido a poco.
Muy buen post.
Besitos
Piluka

Maite dijo...

Estoy de acuerdo, muy interesante! Y acabar la tarde con una merienda así da gusto ;-)

mentalhesitation dijo...

Diosssssssssss estuve en mi última visita a los Madriles, y flipé!mi madre y yo estábamos como embobadas! es una auténtica preciosidad de museo ..super recomendable!
bss MAY!

Street Watches dijo...

ya lo he leido.

pregunta a ver si me acuerdo de todo.

Mayte de la Iglesia dijo...

JLM: En cuento estés por aquí nos marcamos una visita.

Piluka: Pues no te puedes perder visitarlo por ti misma.
Es inmenso!!

Maite: Estoy buscando cualquier excusa pare regresar en breve...jejejje

Ya habéis leído a Mental Hesitation, no hay que perderse este museo.

Street Watches: Quien fue una trendsetter de la época?

GRACIAS POR LOS COMENTARIOS.
bs
Mayte