Es el segundo año que los amigos y seguidores de Anna de Codorniu se convierten en el jurado que escogerá el vestido protagonista que lucirá Anna estas próximas fiestas en el anuncio navideño.
Si el año pasado los encargados de las propuestas eran Vittorio&Luchino, esta temporada le llega el turno de Angel Schlesser.
Se trata de tres propuestas afines al estilo del diseñador: líneas sencillas, tonalidades puras y sofisticación en cada puntada.
Cada vestido ha sido nombrado como si de una piedra semipreciosa se tratase.
Piedra Luna
Turmalina
Lapislázuli
Tras haber vivido el proceso de creación junto a Ángel y su equipo de diseño, tocaba enfundárselos para aportarles vida y movimiento.
Fotografiarlos y crear el vídeo para que todos aquellos que deseéis participar en la elección podáis apreciar mejor cada uno de los diseños.
Sin que ningún detalle se os escape.
Pues los tres modelos están esperando vuestra opinión y voto.
Si os apetece ver los vestidos en movimiento con el vídeo de presentación al cual pertenecen las imágenes, aquí os dejo el link.
Lo primero, maquillaje y peluquería.
Pablo Robledo fue el encargado de crear la estética predilecta de Angel Schlesser con una imagen entre sofisticada, pero natural, elegante, pero sin artificios....
Para que nos entendamos poco maquillaje y un pelo sin grandes complicaciones.
El maquillaje era tan natural que se evitó utilizar sombra de ojos, colorete y la máscara de pestañas fue tan solo una brizna en el final de la pestaña para definirlas sutilmente.
A cambio se trabajó con dos tonos de base de maquillaje, junto con polvos solares y polvos para matizar, la estructura ósea aportando volúmenes y un pequeño toque de color.
Cuando se graba vídeo, se realizan fotos o se maquilla para pasarela siempre se dice que los maquillajes naturales son los más complicados de resolver ya que con muy poco se ha de estar lo más guapa posible, además teniendo en cuenta que la iluminación, por su potencia, borrará parte del maquillaje aplicado.
Mientras, el equipo prepara el set.
Visten a los maniquies (anda que no son rebeldes), colocan la iluminación, realizan las pruebas de luz...
Listos para comenzar.
Fotos y vídeo al unísono.
Se comprueba el material.... y a por el siguiente vestido.
Cambiamos de localización y es el turno de la chica en el sofá.
Pero sin que sea la misma actitud que siempre.
Pablo, socorro. Auxilia mis pelos en estas poses que de pronto se nos ocurren.
Llega el momento del tercer y último vestido... del cual no tengo imágenes de making of.
:(
Pero seguro que visualizando el vídeo os haréis una idea del acting, esta vez con mucho movimiento y jugando con la abertura cruzada frontal del vestido.
Una intensa mañana de trabajo de la que estamos muy contentos con el resultado.
Yo desde el primer momento (y el primer momento hablo del primer día que probé las piezas siendo todavía un patrón hilvanado) tuve mi pieza predilecta.
Vosotros ¿ya sabéis cual es la vuestra?












