Si, si, si... Trabajando en moda se conocen cantidad de lugares increíbles, hoteles espectaculares, localizaciones de ensueño...¡¡Y!!....¡¡Aeropuertos!!
¿Que no? Me pongo a revisar imágenes a la búsqueda de una en concreto y resulta que tengo tantas de salas aeroportuarias, como playas paradisiacas con palmeras y edificios antiguos reconvertidos en oficinas del Santander.
¡¡Menudas aficiones las mías!!
No hay destino que no pase por sus pertinentes aeropuertos: salida, llegada, y como se líen, conexión, cancelación, reprogramación y basta.
Basta es el instante que dices: "se acabó, me da igual, no quiero ir, que me cancelen, a quien se le ocurre, porque a mi, cruzate la ciudad, cambia de aeropuerto, que no, que no, y ahora no sale la maleta, esta noche la hago en la terminal" y cosas por el estilo.
O a veces, ni eso, quedándote atascada en el lugar donde se realiza el vuelo de enlace y perder la jornada entera entre tiendas del duty free mientras el equipo de trabajo te espera desesperado a que llegues, a ser posible en un plazo de 24h, más que nada por no echar al garete las agendas del resto de los integrantes.
También está el día que pisé dos veces el mismo aeropuerto, cosa que ocurre muy habitualmente durante los últimos tiempos por diferentes motivos, pero con un intervalo de diferencia de 5 minutos.
Es decir, aterrizar como fue el caso de Lisboa. Subir al taxi. Darle la dirección del estudio del fotógrafo. Frenar. Explicarme que eso esta al norte del país, junto a Oporto. Hacer una llamada de "que sepáis, me estoy acordando de vuestros familiares". Regresar, esta vez a la zona de salidas. Facturar y salir, ahora si, hacia el destino final.
Que conste, el tema transportes es algo que le corresponde organizar a nuestras agencias. Por suerte. Si ya de por si, puede resultar caótico manejar una agenda abierta a diferentes frentes con todas las agencias que te representan en cada país del mundo, lo que podría ser, encima, cuadrar vuelos, hoteles, coches de recogida..... ¡¡No llegaría nadie a su lugar de trabajo!!
Te lo hacen fácil al punto de enviarte programa de trabajo, billete, teléfonos de contacto, hotel, todo. Hasta hay a quien se lo imprimen detallado con mapas, flechas, anotaciones, subrayado en fluorescente los datos importantes, como es la hora de salida del vuelo, que lo suelen remarcar como si fueses Mortadelo, a veces, incluso con post-it amenazante/recordatorio.
Y ahora no falta el mail de turno que has de confirmar la recepción....y lectura.
Ni con esas. Las modelos han nacido para perder vuelos como quien se lava la cara cada mañana. El último recurso pasa por una llamada del agente de turno en caso de tomar un vuelo a horas intempestivas.
Las propias agencias trabajan directamente con una agencia de viajes que les gestiona y SOLUCIONA, el berenjenal y caos de las cientos de chicas que dirigen de un lado a otro.
En principio, solo hay que estar con el pasaporte vigente y listo en el bolso las 24h del día.
Porque, testado, falta que te separes de él un segundo para que lo vayas a necesitar.
Incluso para hacer tramites inverosímiles, como salir de Roma, vía Milán, en un avión con destino Tokio, cuando en realidad me iba a bajar en Milán para continuar dirección Barcelona.
Si, si, si, de nuevo había perdido el vuelo y era la única solución que encontraron. Hubo un tiempo que parecía una profesional en el tema, me hubiesen podido haber dado hasta un premio. (jejejejjeje)
Aunque de un tiempo para acá, ya ni con eso tengas garantizado coger el vuelo, también se pide llevar calcetines decentes, sujetadores sin aro, dejar la tendencia rockera aparcada en el fondo de la maleta por no hacer explosionar el arco de seguridad, llevar el bolso ordenado para no invertir tres años de tu vida explicándole al de seguridad que y porque llevas esto y lo otro, y por nada del mundo, vestir botas mosqueteras de las que llegan a ras de ingle si no queréis montar un espectáculo de streapteasse.
Aeropuertos del Mundo, sin duda, podría ser un título para una cabecera en un blog de viajes apto para escribir tantas y tantas anécdotas en aeropuertos, hacer una guía de que comer o comprar, entretenimientos, centros de belleza y spas, que también los hay o recomendaciones curiosas.
¿Y vosotros? Seguro que también sois los reyes de las anécdotas en aeropuertos.
¿Cual ha sido la más curiosa?






