jueves, 14 de enero de 2016

Street Style: el pantalón de campana ha regresado

Por Mayte de la Iglesia


El pantalón de campana ha regresado a nuestros armarios y todavía no nos explicamos cómo, siendo nosotras las mismas que un día perjuramos habernos casado con el pantalón de pitillo, aquel extraño amigo que por 2002 asomaba tímidamente en tienda y que no todo el mundo estaba dispuesto a vestir. 

Es más, nos fanatizamos con el pitillo ultraslim, ultraelástico y ultra-dos-tallas-menos, y de ahí, hasta con el pitillo jeggin (ese despropósito híbrido de horrible leggin que quiere dárselas de ser pantalón vaquero) nos atrevimos. Bueno, yo no. Me queda decencia para algunas cosas. 

Entonces ¿cuáles han sido las claves para que comencemos a lanzar por la ventana del vestidor (en vez del armario, porque solo hago que ver vestidores por las redes sociales. Vaya pisazos, guapas) a nuestro ex adorado pantalón pitillero?

Hoy, os desgrano las 5 claves por las que nos hemos cambiado de acera pantalonera.





Si hasta ahora sólo veíamos al desdichado y relegado pantalón de campana como un lejano reflejo de lo que llevamos hace, la friolera de, 15 años, con estas cinco sencillas razones descubriréis el por qué ha regresado a la calle sin miedos ni esperas.


1- Porque como ávidas consumidoras de moda, en términos visuales y/o reales, las tendencias han dejado de pasar su habitual período de integración por goteo para de la noche a la mañana imponerse en todo medio o red social, al tiempo que en los puntos de venta, haciendo que caigamos en la "trampa" de la absorción de ese modo de vestir de una manera más radical, natural y por supuesto perecedera. No digas larga vida a nada, porque el invierno pasado matabas por las camisas de estilo grunge y este estas hecha una seventies del copón.

2- Porque el regreso del pantalón de campana lo ha hecho en su versión más acertada e inspirado en el original más que nunca. Como sacados directamente de los años 70. ¿Pensabas que en los 80 o los 90 no estuvieron presente? Sí hija sí, entonces ya tuvo su revival, descafeinado, pero ahí estaban. En cambio, esta vez han llegado en materiales y acabados que nos han hipnotizado por llevar esos maxibotones en el frontal, los bolsillo cuadrados o los pespuntes al contraste bien marcados. Años 70 en estado puro. Cualquiera que se los ponga se convertirá en una Jane Birkin de pro.

3-Porque no son esos pantalones campana que en su momento regalaste a Cáritas. No, no son aquellos que vistieron las garrulas maquineras con una pata elefante súper exagerada con la que cubrír sus zapatillas de plataforma. Tampoco son los que parece que una vez se puso Shakira para mostrarnos lo que era el límite entre espalda y culo, al ritmo de sus caderas, y no se quitó en un decenio. No, definitívamente no son aquellos que nos dejaban las chichas costaleras al aire marcando un michelín inexistente. No. Estos responden a usar la caja de pantalón setentera que llega a la altura perfecta para recoger la cadera,  es decir, hasta la altura del hueso, sin llegar a ceñirse en cintura. ¿Resultado? Un efecto óptico más esbelto.

4- Porque todo el mundo sabe que una campana un buen zapato de tacón puede ocultar. Es cierto que no es necesario vestirlo sobre alzas, todo dependerá de lo larga que sea la pernera, perooooo, a buen entendedor pocas palabras son necesarias. Pantalón de campana, más zapato de tacón, igual piernas súper largas.

5- Y porque favorecen a todo tipo de piernas, a las más delgadas (ver fotos de Victoria Beckham), para mujeres bajitas (y sino buscad cómo le sientan a Eva Longoria), para quienes lucen unas curvas poderosas (al más puro estilo Jennifer Lopez), para las altas (Poppy Delevingne o cualquier otra del estilo me sirve como ejemplo), para cuerpos atléticos (estilo el de Elsa Pataky)... No lo digo yo, lo dicen las imágenes. 

Así que, ¿listas para darle la bienvenida al pantalón de campana?


Chaqueta BALMAIN x H&M
Body lencero PASSIONATA
Pantalón HOSS INTROPIA
Pendientes TOUS
Pañuelo OKY-COKY
Zapatos ÁNGEL SCHLESSER


1 comentario:

Maite dijo...

Si es que todo vuelve! 😆