sábado, 21 de febrero de 2015

Undercover, cuentos de un invierno mágico

Por José Luis Maseda.

En lo que nos queda de este invierno que no se va todavía, no podía dejar pasar la oportunidad de poder contarte un cuento.

Un cuento es una historia presuntamente real en la que lo bonito y estético se mezcla sutilmente con aquello que te puede fascinar o asustar, y que al fin y al cabo hace que reflexiones enseñándote cosas nuevas. Y así era exactamente la colección para este invierno de la firma Undercover.

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Érase una vez, hace algún tiempo, en la exquisita sala Wagram del octavo vecindario parisino, una tarde oscura en la que decenas de personajes estrambóticos se acumulaban tumultuosamente en la entrada para asistir a la presentación de la colección otoño-invierno 2014-15 de un curioso creador de origen lejano.


Jun Takahashi, el protagonista de tanto fervor, es un diseñador japonés que después de haberse graduado en la también nipona Bunka Academy of Fashion decide empezar en 1990 con su propia casa de moda, a la que bautiza como Undercover.



Cuando el acceso a Wagram se hizo posible, los visitantes entre los que me incluyo, aparecimos en una sala oscura y misteriosa en la que solamente unos pocos puntos de luz roja proporcionaban un inquietante ambiente que daba ya una idea de lo que íbamos a presenciar, aunque nunca el público se esperaba una sorpresa tal.


Una hipnótica banda sonora dio paso a las apariciones de las modelos, nunca mejor dicho lo de apariciones, porque como fantasmas etéreos empezaron a desfilar pálidas cual tono Pantone muerto y con un peculiar maquillaje en el que las lentillas rojas y el eyeliner sangre grotescamente utilizado remarcaban aún más esa sensación de poderosas mujeres sin vida.


La explicación, muy sencilla. Takahashi se inspiró para crear su colección en la monarquía y ese terror imponente que la realeza provocaba en los súbditos, haciendo una alegoría al pasado de tales coronas con el hecho de presentar cadavéricas modelos y dando a entender que ese poder absoluto solo es parte del pasado y que murió.


Bien, con eso y con la ayuda de las (impresionantes) coronas realizadas en minúsculas trenzas de pelo por el peluquero japonés Kamo y que estaban también incrustadas de joyas, en esta puesta en escena conceptual pudimos ver aparecer reinas góticas, rococó, turbantes de maharajá y hasta zarinas rusas, que llevaban prendas muy estructuradas y cuyos cuerpos se envolvían de drapeados, capas y bufandas interminables, formando parte de las propias prendas porque entraban y salían de ellas por estratégicas aberturas.


Si algunos de los colores (burdeos, amarillo, rojo, azul, blanco) y materiales utilizados (sedas, terciopelos, lanas) recordaban a la nobleza, no se puede obviar que siguiendo fiel a su estilo, el diseñador presenta prendas con un cierto origen más deportivo, como pantalones, vestidos, gabardinas, sudaderas o chaquetas bomber, con detalles de acabados que los sofistican, y alguna fantasía trampa para modernizar el tema, como en los estampados tipo cerámica antigua (toile de Jouy), en la que, prestando un poco de atención, se podían ver Ovnis. 


Y para que te quede claro que se trataba de un cuento, algunas de las modelos resucitaron al final llevando una electrónica manzana roja en la mano, como guiño a la maldad de la reina de Blancanieves.


Moraleja: Extraño, sí. Surrealista, quizás. Pero sin duda, fascinante.




2 comentarios:

Dainty and Chic dijo...

Ideal para el frío. Sin embargo en nuestro blog ha llegado la primavera con la tendencia Bright and White...¡Ven a conocerla!
http://daintyandchic.com/2015/02/21/bright-and-white/

Dainty and Chic dijo...

Ideal para el frío. Sin embargo en nuestro blog ha llegado la primavera con la tendencia Bright and White...¡Ven a conocerla!
http://daintyandchic.com/2015/02/21/bright-and-white/