miércoles, 3 de abril de 2013

Opera en París, un Canto a la moda


La Opéra National de Paris, también conocida como Palacio Garnier, es uno de mis edificios predilectos de la ciudad. Supongo se debe a que la primera agencia que me representó en París se encontraba en la zona y cada vez que salía del metro siempre me topaba con el coloso de mármol, entonces un tanto deslucido debido a las obras de restauración.


Luego comenzó el proceso de remodelación interno y así, si no era por un motivo era por otro, el caso es que nunca conseguía visitarlo. Y decir nunca en seis años que residí allí tiene cierta parte de "ya te vale" por eso en este último viaje a la ciudad decidí que tenía que hacerlo.


Para mi sorpresa había una exposición habilitada para hablar, y en cierto modo homenajear, al grupo de profesionales que hacen posible la puesta en escena de cada producción que pasa sus escenarios.

Pasen y vean qué se cuece entre bambalinas.


El departamento creativo es una empresa que genera 153 empleados distribuidos en 7 servicios o atenciones para llevar a cabo 44 producciones por año, confeccionar 1.500 vestuarios nuevos de pies a cabeza cada año, 6.200 prendas a rectificar, lavar, vestir y retocar, 9.000 piezas listas para exposiciones, alquileres y coproducciones, 300 nuevas pelucas fabricadas al año y 2.300 pelucas mantenidas mediante lavado, peinado y retoque.

¡¡Las cifras marean!!


Los servicios de costura están para asegurar la producción necesaria de vestimenta para cada espectáculo. Por razones de organización, ya que los ensayos se efectúan allí, los talleres se encuentran dentro del propio edificio.

Entre ellos se encuentran los responsables de cada producción, 2 de los cuales siempre están en  servicio permanente para cualquier situación que pueda surgir. Los talleres de costura quienes crean patrones y confeccionan cada una de las piezas del espectáculo. El taller de maya donde crean el tejido elástico que se utiliza de manera permanente para vestir. El taller de moda responsable de la realización de cada sombrero, turbante, corona de flores.... El taller de decoración sobre la vestimenta quienes se ocupan de todo aquello que sobrepasa las responsabilidad del cosido de las prendas para hacer serigrafías, máscaras, joyas... Taller de zapatería asistido por intermediarios que fabrican los caprichos y necesidades de cada obra. Por último, los responsables de tejido quienes buscan los materiales imprescindibles para cada ejecución.

Como si de una maison de couture se tratase.


Obra Raymonda.
Vestimenta creada por Nicholas Georgiadis en 1983.

Después de este paseo por las funciones básicas del engranaje para crear la vestimenta que se ve sobre los escenarios toca acercarse al sector de los servicios de vestimenta, es decir, los responsables de vestir a los intérpretes, hacer inventario o mantener el vestuario.

Trabajan 32 personas en este departamento entre las dos óperas de la ciudad, cada uno con una función específica que se basa en conocer a la perfección la función para ayudar a los intérpretes a vestirse, ser riguroso a la hora de hacerlo y tener capacidad de reacción e improvisación, nunca se sabe cuando va a acontecer algún imprevisto. Más o menos, como en los desfiles.

Después está el taller de retoques y reparación ya que la vestimenta sufre daños a lo largo de las actuaciones y necesitan de mantenimiento. 

Por último, el servicio limpieza
Nada como una buena lavadora y plancha tras tanto esfuerzo y sudor.
Y listo para la siguiente función.


Don Quijote, coreografiado por Rudolf Noureev en una producción de 1981
Vestimenta de Nicholas Georgidais.

También está el servicio de peluquería y maquillaje.
Primero, los responsables donde trabajan 6 personas por cada espectáculo con un principal interlocutor quien se encarga con el diseñador de la vestimenta de idear la transformación de los artistas.

En los talleres de pelucas y maquillaje trabajan 23 personas que aseguran la fabricación de pelucas, trenzas, posticería, barbas, bigotes, falsas calvicies o efectos especiales.
Una peluca suele necesitar entre 30 y 70 horas de trabajo, para que os hagáis una idea de por qué es tan amplio este equipo.


Don Carlo de Guiseppe Verdi puesto en escena por Margharita Wallmann.
Vestidos creados por Jaques Dupont.
1963

Como no, con tanta obra textil ha de existir un servicio de patrimonio responsable de almacenar y archivar todos las vestimentas procedentes de cada coreografía o actuación lírica. A las ordenes de un director, 5 colaboradores repartidos entre el edificio Garnier, Bastille y los talleres Berthier se encargan de ello.

Cada producción suele constar de entre 30 y 350 piezas, aunque siempre hay grandes excepciones. Solo hay que hablar de Carmen que sube hasta 530.

Las piezas se clasifican, por excepcionales y míticas las cuales se guardan para exposiciones, después están los "reutilizables" como serían los uniformes militares, y por último, lo que llaman "stock disponible", una partida de prendas que se pueden adjudicar a nuevas creaciones, ensayos...
Un inventario total de 5.000 piezas.


Don Quijote.
Vestidos de Kitri y de una dama de honor.

Conocer mejor el engranaje que hace posible la grandiosidad de las actuaciones sobre el escenario de la Opera National de Paris me hace sentir la realidad de unas profesiones que desconocía y que me parecen cercanas al mundo que conozco pero en un entorno mucho más sacrificado e intenso a la vez creativo y que da trabajo a mucha gente con funciones especializadas para crear (y mantener) vestimentas únicas que se podrían considerar alta costura.


Me quedo a ver los ensayos pero tanta formalidad y repetición me aburren. Así que continúo el paseo.


El edificio parece no acabar nunca y tengo la sensación de que cuando lo haga tendré mono por seguir descubriendo más estancias. Quiero entrar en los palcos privados, recorrer las entrañas y me pierdo por zonas que nadie transita. Galerías gigantescas en las que solo me escucho caminar y un poco el tráfico que se cuela por los ventanales.

"Aquí montaría un desfile de moda" es lo primero que pienso.


¿Se lo habrán planteado? Porque lo veo clarísimo. Acomodado con zona de maquillaje y peluquería, amplías zonas donde recepcionar a los invitados, maravillosas vistas para entretener las esperas y multitud de espejos para comprobar que el look escogido por la invitadas continúa en su lugar....


Puede que las formalidades (y las tarifas de alquiler) que lleva acceder a un lugar como este lo hagan inviable.... pero ¿Quién sabe? A lo mejor un día a parte de en los escenarios también vemos desfilar moda por sus pasillos. 

7 comentarios:

JLM de Paris dijo...

Estupendísimo post sobre un más que estupendísimo lugar.

Un café con Nico dijo...

q chulo el post! me encanta! el d dama d honor d D. Quijote podría ponérmelo jajaja
http://lasobsesionesdenico.blogspot.com.es/

Maite dijo...

Que preciosidad de edificio! Yo también veo un desfile allí ;-)

Cheska dijo...

Que genial Mayte me ha encantado, muy interesante!! Te veo mañana:)

Besitos

Perros dijo...

Magnífico

Aumento de mamas dijo...

Me ha encantado. Gracias

Mayte de la Iglesia dijo...

JLM, Aumento, Perros, Maite, Cheska y Un Café con Nico: Gracias!!
Yo todavía estoy impactada por toda la info que tenía delante de mis narices!! Flipe con lo que mueve un espectáculo como la Ópera dentro del mundo de la moda.
me gustaría averiguar si en España es también así.

GRACIAS POR LOS COMENTARIOS.
Mayte