sábado, 17 de marzo de 2012

Petite Robe Noire

Por José Luis Maseda. 

Si hay algo que es absolutamente indispensable en el armario de cualquier mujer, eso es sinduda lapetite robe noire (léase « petit-rob-nuar », s’il vous plaît).
Conocido también como LBD (little black dress), de lo que en realidad quiero hablarte es del vestido corto negro.


Instaurado en la historia de la moda por aquel fenómeno de mujer llamado Gabrielle Chanel, quien lo crea en el año 1926 inspirándose en el uniforme que llevaba ella de pequeña en el orfanato, el vestidito negro no ha abandonado desde entonces ni las pasarelas, ni la calle.


En aquella época, aparece con manga larga y largo a la rodilla, y la revista Vogue lo bautiza como “el Ford de Chanel”, por su sencillez y haciendo sobretodo alusión a la explosión de ventas de la marca de automóviles, augurando también para esta prenda un buen futuro.


Sin embargo, Chanel consigue una vez más escandalizar debido al largo del vestido y sobretodo al color, que entonces estaba reservado al clérigo, las viudas o al servicio doméstico. Pero el ácido carácter y fuerte personalidad de la diseñadora no solamente quedaba claro con esa osadía estilística, sino que ella no se cortaba un pelo a la hora de hacerlo saber. Una anécdota de entonces cuenta que el barroco y exitoso creador Paul Poiret al ver a Coco Chanel en un evento vestida de negro riguroso quiso ridiculizarla preguntándole de quién llevaba el luto, a lo que ella contestó: “De usted, Monsieur Poiret, de usted”.


Así y poco a poco el vestido negro se convierte en el emblema del chic parisino, y se propaga por el mundo gracias a las mujeres de la alta sociedad que viajan y que lo buscan para añadir ese toque de sofistificación de la moda francesa.


El romanticismo de las creaciones de Nina Ricci o el surrealismo de Elsa Schiaparelli no consiguen destronarlo entonces, y su popularidad fue en aumento, ya que a través de las décadas se ha sabido adaptar sin gran esfuerzo a las tendencias de cada época: vestido masculino a lo “garçonne” para los años 20, de mujer fatal para los 30, sugestiva en los 50 y tremendamente rock y sexy en los 80. Así sigue hasta hoy en día, ya que el vestidito negro no necesita de códigos particulares salvo tener un corte perfecto, y se adecua a cualquier ocasión que el vestuario requiera, siendo chic y formal de día, sexy y sugerente de noche, pero siempre con una simple y exquisita elegancia, como prueban todas las mujeres que se han convertido en un icono estético a lo largo del siglo XX, quienes lo han elegido como prenda fetiche.



El experto en costura francesa Didier Ludot, dedica cada temporada y desde 1999 en su particular tienda parisina de Palais Royal, una colección de trece vestiditos negros, que junto a muchos otros de diferentes marcas de lujo componen la prácticamente exclusividad de las prendas que se pueden adquirir en su boutique. Y es que este básico del vestuario femenino se ha convertido en un ejercicio de estilo para cualquier creador, siendo casi obligatorio en las colecciones que se presentan. Tanto, que hasta la firma de perfumes y cosmética francesa Guerlain le dedica un homenaje al sacar recientemente al mercado “La Petite Robe Noire”, el nuevo perfume de la casa cuya afrutada composición incluye, como no podía ser de otra manera, toques de regaliz y de cereza negra en su abanico de aromas.

10 comentarios:

Maite dijo...

Que seríamos de nosotras sin el LBD!

Zsa Zsa Zsú dijo...

Nadie se lo va a creer: ¡no tengo ninguno! En mi armario hay vestidos de todos los colores, largos y cortos, de verano y de invierno... ¡pero no tengo ni un sólo LBD! Hace tiempo que sé que tengo que poner remedio a esta situación jajaja!!!!

www.zsazsazsu.es
http://zsazsazsu-zaragoza.blogspot.com.es/

TuAsesora.es dijo...

Es una de la prendas mas versátil, te la puedes poner con complementos y hacer looks diferentes de un único vestido.

blog.tuasesora.es

Designing-Idols by Carmen dijo...

Da tanto juego y conforma un estilismo tan manoseado como sencillamente excelente en cualquier ocasión ILOVELBD

Perfecto artículo lleno de anecdotas y nombres imprescindibles para cualquier fashionista que se precie....me estoy abonando a tus entradas!!
Besos

Egoitz Azcona dijo...

Ay, a mí me encanta Chanel

www.xtasis.net

(:

I. G. R. dijo...

Que post más bonito! Qué haría yo sin mi vestido negro...... siempre acudiendo a él en cualquier momento de dudas sobre que poner. Es perfecto en cualquier situación siempre.
Un abrazo!
http://unmomentoparamicercadeti.blogspot.com.es/

Maché dijo...

La elegancia viste de negro, genial!

Isabel Bianchi dijo...

Me ha hecho mucha gracia la anécdota entre Chanel y Poirot! Dos estilos más que opuestos!
Hace un par de años estuve en la tienda de Didier Ludot! Salí maravillada! Tiene otra tienda vintage cerca!
Un beso!
MY LITTLE SUEDE SHOES

JLM de París dijo...

MAITE, ¡eso mismo! ;-)
ZSA ZSA ZSÚ... ¿pero qué me estás contando? ¡jejejeje! ¡Corre a por uno ya!
TUASESORA, cierto, es el comodín del armario.
CARMEN DESIGNING DOLLS, ¡muchas, muchas gracias!
EGOTIZ AZCONA, Tienes muy buen gusto, pero esa tienda tiene muchas cosas fantásticas ;-)
I.G.R., ¡Gracias! ¿Verdad que es un buen recurso ante las indecisiones?.
MACHÉ, me alegra que te guste.
ISABEL, me hubiese gustado ver la cara de Monsieur Poiret... ¡jaja!

¡Un abrazo fuerte!

Mayte dijo...

Isabel: Sus vestidos son geniales....aunque un tanto prohibitivos según como se mire...jejej Tengo unas imágenes de sus tiendas vintages del Palais Royal para caerse muerta!!!

Carmen: tengo un "becario" que no me lo merezco!!

Zas: Hasta que lo encuentras. A mi me pasaba lo mismo y ahora estoy sembrada.

El resto....que os conteste Jose Luis, no??
Vengaaaaaaaa!!!

GRACIAS POR LOS COMENTARIOS!!!
Bs
Mayte