
Me pone una de cotilleo y 3/4 y media de
fashionil modernete.
Sr. Revistero, seguidor del blog y comentarista habitual, ha pedido en diversas ocasiones que le hable sobre como se encuentra el mundo editorial entre las modelos y que revistas solemos seguir o nos gustan más.
Anda que no he preguntado tratando de dejar el panorama bien alto. Esperaba romper con uno de otros tantos
topicazos y que alguna me sorprendiese con un "no paso por alto ni los
sprays de
agua termal ni las revistas de astrofísica editadas por el Ministerio de Educación".
Mi gozo en un pozo. Además, lo
suficientemente profundo como llegar en el a Australia (
Uff, que no se
entere Gallardón que por dentro construye la M-45)
Resulta que como la gran mayoría de los mortales a las modelos nos gustan el
In Touch,
Coure, Que me dices (no se si me dejo alguna por ahí) y cuando nos da el punto selecto, el Hola.
Aunque sea a pequeños
bocaditos y en ocasiones contadas. Lo han reconocido, no me lo invento.

Lo explica mejor que mil palabras la foto que da apertura al post.
Desfile en
Marbella para la firma
Chopard. Una amplia tribu de modelos se desplazan desde Madrid y Barcelona hasta la ciudad malagueña. Citación 6 a.m en sus respectivas estaciones de tren o aeropuerto. Reponen revistas y prensa en los estantes de las tiendas
Relay. Suben la persiana que da el pistoletazo de salida y aunque todavía
somnolientas, con los pelos revueltos, entramos la pandilla de modelas estilo estampida (Hay que ver que brutas somos cuando nos bajamos de los tacones. Con la finura que aportan, es deshacernos de ellos y venga choque de huesos) entra a hacerse con media tienda.
"¿Tu que vas a coger?", "Si, si coge el
Cuore que ponen a caer de un burro a
Lilly Allen", "¡¡Ay!! ¿Has visto las fotos del pillado-robado de la
triunfita X?" "Pues no,
cógela,
también".
El caso es que aburrirnos no nos vamos a aburrir ni durante el viaje ni en las horas de espera mientras hacemos las pruebas de ropa, maquillaje y peluquería a tenor de que comience el
show.
Total, que cual
marujas (Eso si, ideales de la muerte todas enfundadas en
mini-batines y maquilladas al estilo
pin-
up. Hasta con la redecilla
estábamos monas) convertimos el
backstage en una escena
extraída de una película de
Almodovar,
sobeteando las revistas y pasándolas de mano en mano, comentando como si en ello nos fuese la vida.
Que especialistas nos volvemos en esos instante. ¡¡Hay que ver!!
No solo de carnaza y cotilleo viven las modelos.
Al llegar a las sesiones de fotos, la cosa cambia.
Por algún motivo se suelen acumular revistas por todos los sitios, no se si es porque la gente las lleva y las deja allí una vez revisadas (Shhhhh.....Es que se compran entre la competencia para estudiarse. Por supuesto, se critican mucho, para bien o para mal. Dependiendo) o porque las compra el propio estudio colocándolas en la zona salón de estar por casa para cuando estas saturada del ruido del secador y el calor bajo los focos, relajarte pasando páginas. Muy estilo sala de espera de cualquier consulta médica.
Allí encuentras números actuales y viejas glorias del mundo editorial, sobre todo moda, nacional e internacional, poco o nada de corazón y prensa rosa-amarilla fluorescente, a las cuales se les va metiendo mano paulatinamente. ¡Uy! ¿Que me interesa este artículo del 2004? Zas, corte y para casa. Así están las pobres, tullidas y recortadas a más no poder. Para mi gusto eso es síntoma de que una revista sigue siendo buena. Ha pasado el tiempo pero no ha perdido valor ni interés.
También es un buen sitio para conocer nuevas revistas que han dejado los anteriores usuarios del plató, material interesante que me encanta devorar.
No lo puedo evitar, veo revistas y me entra la ansiedad de querer acapararlas todas, así que las voy seleccionando de tres en tres no sea que alguien se vaya a fijar en las mismas y tarden toda la jornada en ponerlas de nuevo en circulación.
Reconozco que soy de las consumidoras de revistas golosas visualmente (5 Magazine, Numero, Vogue Paris, Nylon...), pasando por toda la prensa femenina nacional (Elle, Vogue, Telva, Woman..), devoradora en contenidos interesantes (Yo Dona, Vanity Fair...). Que por chequear no me dejo ni las de distribución gratuita. Revista que cae en mis manos, revista que esta perdida.
Durante Cibeles me propuse recopilar imágenes de modelos leyendo revistas para así también preguntarles sus gustos. Pero, como es habitual en el medio, la gran mayoría vivían enganchadas a un buen libro (por aquello que os comenté de utilizarlo de arma en defensa propia y para aprender a desfilar) y las pocas revistas sueltas que por allí deambulaban, en la sala de descanso, maquillaje y peluquería u olvidadas en alguno de los pasillos, provenían de los stands del Cibelespacio donde regalaban números anteriores que las extranjeras ojeaban sin mayor interés que chequear si aparecían en algunas de las imágenes.
Y es que, eso si es verdad, las modelos compramos (y hacemos comprar 300 ejemplares a familiares, amigos, vecinos y hasta al quiosquero) revistas que no leemos, más cuando aparecemos.