

Aunque las piezas más artísticas de la firma son las que más me gustan reconozco, y ahora entiendo mejor, la fascinación que crean los diamantes Tiffany o las colecciones más clásicas.
Y es que el amor es así, surge cuando menos lo esperas cotilleando entre vitrinas como con estos pendientes de perlas orbitados con cordón en oro y diamantes.
¡Que ojo tengo!
Luego recibimos una clase magistral aquellas que quedamos embelesadas por los Tiffany Setting, o anillos de compromiso que surgen en 1886 creados por el fundador y que la marca se enorgullece al pensar que han formado parte de las más grandes historias de amor del mundo desde aquel entonces.
Caracterizados por la calidad del diamante en talla brillante o cojín y ensamblados en platino,
las últimas novedades se corresponden en cuanto a la talla del brillante, con nombre propio y patente: Lucida y Tiffany Novo. Máxima exclusividad.
Pero si por algo es mítica la insignia Tiffany es gracias a "Desayuno con Diamantes" (1961). Justo este año se celebran 50 años del film y siempre recordaremos a la actriz luciendo para la promoción de la película el collar Ribbon Rossette de Schlumberger, diseñador de la casa, en el que se engarzó el Tiffany Diamond, un diamante amarillo de 287 quilates (¿os imagináis el tamaño?) adquirido por Charles Lewis T. en 1878.
Para las celebraciones del 150 aniversario de Tiffany&CO, la compañía pidió a la actriz que escribiera una dedicatoria que abriría el libro que se editaría recopilando la historia de la casa y dice así:
"Querido Tiffany, algo bello es una alegría eterna, por eso el brillo de las obras de Tiffany's permanece inalterado. Durante 150 años tu nombre ha sido sinónimo de belleza, estilo, sofisticación, calidad y constancia. Nos has iluminado con tus joyas, iluminando nuestras casas con tus lámparas y nuestras mesas con tu plata, dando distinción a nuestras vidas... y sin duda me la diste a mi al invitarme a desayunar, ¿cuántos pueden decir que han tomado café y croissants en Tiffany's?
Feliz cumpleaños, querido T., con cariño pero también con envidia, porque tras 150 años no tienes arrugas, pero es que la clase no tiene edad.
Tu devota amiga, Audrey Heburn."
Que bella historia de amor, desayunos.....y diamantes.